El Papa Francisco ha mostrado su apoyo a los miembros de la Asociación Española de Familias de Personas con Sordoceguera (APASCIDE), que cuenta en Sevilla con el Centro Santa Ángela de la Cruz.

En una carta remitida a la presidenta de APASCIDE, Dolores Romero, a través del Arzobispo de Sevilla, el Santo Padre agradece el “gesto de cercanía” de los responsables de la asociación, que le hicieron llegar la información relativa a la delicada situación que atraviesan al no contar con los medios suficientes para realizar “una misión que –afirman- sobrepasa nuestra capacidad”.

En su carta, el Papa eleva súplicas al Señor “para que colme de abundantes dones de su misericordia a los jóvenes asistidos”. También tiene palabras para quienes se comprometen con una acción que califica como “hermosa obra de caridad”. Francisco aprovecha la misiva a los miembros de APASCIDE para pedirles que “continúen rezando por su persona y el fruto de su ministerio”.

“Una obra extraordinaria”

Previamente, mons. Juan José Asenjo expuso por carta al Papa la precaria situación que atraviesa esta asociación: “El coste de funcionamiento de este centro es muy grande y en esta época de crisis las ayudas de las Administraciones son escasas, dependiendo básicamente de la Providencia de Dios”. El Arzobispo explica que se trata de “una obra extraordinaria en la que se palpa la cercanía del Dios padre providente”. En esta línea señala que los sordociegos “son los más pobres entre los pobres, pues están casi totalmente desconectados del mundo exterior”. El Centro Santa Ángela de la Cruz está ubicado en una propiedad cedida por el Arzobispado de Sevilla en julio de 2005.

Este fin de semana, el Arzobispo ha dedicado su carta a esta asociación. Puede acceder al texto íntegro en este enlace.

 

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