«¿Puede una madre olvidarse de su hijo, no conmoverse por el hijo de sus entrañas?…» Y si ese hijo está, además, gravemente enfermo, ¿cómo será esa compasión? La Santa Madre Iglesia, que aborrece el pecado y la terrible malicia que en él se descubre con la luz de Dios, ama tierna y maternalmente a cada pecador. Con la misma Sabiduría del Padre conoce y penetra cómo y para qué lo creó Dios y, por eso, con el mismo Espíritu Santo lo ama y lo busca para que no se pierda para siempre. Las entrañas misericordiosas de la Iglesia son la misma Misericordia de Dios.

¡Qué bella y profundamente lo desgrana la Madre Trinidad en este tema!

 

8-6-1962

«Valor de un alma»

 

Dios se es infinitamente feliz, eternamente dichoso. Él se es sin necesitar de nada ni de nadie, de tal forma que lo que Él es, se lo es por sí mismo, en sí mismo y para sí mismo, teniendo, por perfección de su ser, su misma perfección en tres Personas. […]

¡Oh Amor Infinito, Felicidad increada y eterna, Padre tan bondadosamente Padre, que, sin necesitar de nosotros para nada, se mira en sí mismo, en lo que se es Él, en su razón de ser, en eso que a Él le hace ser Dios, y, manifestándose en voluntad creadora, se reproduce a lo finito en aquellas criaturas racionales a quienes quiere hacer «dioses por participación» e «hijas suyas»! Y, al crearlas de esta manera, las hace reyes, pues han surgido como expresión humana de la misma realeza divina. […]

Ninguna cosa material es Dios por participación; todas le expresan, pero ninguna tiene en sí reflejado eso que a Él le hace ser Dios, ya que no han sido creadas para participar de la vida divina. […]

 

Hoy, al leer estas frases refiriéndose a los enemigos: «Con odio implacable los aborrezco, son mis enemigos declarados», toda mi alma dio un grito diciendo: «¡No!, ¿cómo voy yo a aborrecer a quien ha sido creado por Dios y llamado para ser Él por participación…? Al alma creada para gozar de Dios eternamente, para ser en su seno beso de amor, imagen e hija del Altísimo, que está en este lastimero estado de pecado y camino de perdición, ¿la voy a aborrecer? ¿Cuántos hombres van caminando hacia el fin para el que fueron creados…?». […]

También sé que Tú quieres salvarlas a todas; para tu gloria nos has creado, para participarte y hacernos dichosos. Pero, ¡oh terror!, el pecado, que se opone a la santidad infinita de la Majestad soberana, es terrible, y la justicia de nuestro Padre Dios, infinita… […]

Veo almas, jefes de estado de naciones extranjeras, totalmente tomadas por el demonio, desde las cuales el maligno es el que rige a medio mundo… ¡Es para que nos muramos de pena llorando por ellas…!, porque no sólo van ellas por el camino de la perdición, sino que son piedra de escándalo y ruina de las demás…

¡Qué estado más lastimero el de un alma en pecado mortal…! ¿Y todavía voy yo a odiarlas…? ¡No!; ¡a amarlas con todo mi corazón porque son hijos míos, hijos de mis entrañas de madre-Iglesia, que, huyendo del rebaño del Buen Pastor, se alimentan, como el hijo pródigo, con la comida de los cerdos, dejando el alimento de la Vida que mi Santa Madre Iglesia tiene en su seno…! […]

Odio al pecado, lo aborrezco y lo detesto con todo mi ser; pero al pecador, por haber sido creado por Dios, hecho a imagen suya para participarle y gozarle, le amo con toda mi alma. Y toda yo, llena de compasión, le grito: «¡Hijo, ven a la Fuente de la Vida, donde por medio de los Sacramentos se te dará a participar del Dios viviente, saliendo así de esa muerte en que te encuentras, para que seas feliz aquí y en la Eternidad, pudiendo dar a Dios la gloria que de ti esperaba…!». […]

Alma querida, cualquiera que seas, piensa que puedes perder a Dios para siempre, y, si lo pierdes, es por tu culpa… ¡Anda…!, vuélvete a Él, arrójate en los brazos del Amor Infinito chorreando sangre por ti…, ¡solamente por tu amor…!

Hace algún tiempo, un día, al encontrarme entre algunas personas para mí en pecado mortal, sentí una voz interna que me decía, inclinándome en perdón y compasión hacia ellas: «Por ellas he derramado toda mi Sangre…». […]

Muchas veces, al ver la grandeza de Dios, he comprendido lo que tiene que ser un alma, cuando el Increado, la Felicidad por esencia, encarnándose, muere en una cruz para salvarla. […]

He visto también la diferencia entre un alma empecatada y el demonio; son totalmente distintos. El alma empecatada da compasión, y el demonio, odio; el demonio no tiene remisión, y el alma, mientras esté en la tierra, puede entrar por camino de salvación. ¡Hay que amarlas y salvarlas como sea de este lastimero estado en que se encuentran…! […]

¡Cómo y cuándo podremos comprender el gran beneficio del Sacramento de la Penitencia, que a todo el que se acerca a él lo deja limpio…! ¡Portento del amor de Dios para con el hombre, que da a ese mismo hombre la potestad de perdonar el pecado y hacer al pecador hijo suyo…! Dios sabe lo que es un alma y lo que es el Cielo; por eso pone, para salvarla, todos los medios, a costa de su misma muerte… […]

No tenemos que tenerle miedo a la bomba atómica, a esos instrumentos que matan el cuerpo y no pueden dañar el alma… El miedo está en que le quiten las almas a Dios; almas creadas para Él, para ser «dioses por participación» e «hijos suyos» ¡que pueden perderle para siempre…! […]

Tú, por una gracia especial, seguramente te salvarás, pero ¿qué será de todas esas almas hijas que te están encomendadas…? ¿Quién no tiene en su familia alguien en camino de perderse para siempre…? Y ¿todavía tienes tiempo para mirarte…? «¡Los hijos de las tinieblas son más sagaces que los hijos de la luz…!». […]

¡Oh si supiéramos lo que es un alma en pecado…! No tenemos más enemigos que el demonio y el pecado. Es como si todas las almas nos estuvieran clamando: «¿A ver qué haces…?; ¿en qué te ocupas…?, que me estoy muriendo y te necesito; ¡no te mires!, ¡ven a salvarme…!». […]

Dios mío, ¡almas para tu gloria, y tu gloria para todas las almas! ¡Que no se quede ninguna sin saber de tu alegría, para que tu alegría las haga dichosas a todas…! […]

 
Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia
 

Nota.- Para descargar el opúsculo completo

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